La violencia digital es una realidad creciente en todo el mundo y Argentina no es la excepción. Redes sociales, aplicaciones de mensajería y entornos virtuales se han convertido en escenarios donde ciberacoso, difusión de contenido no consentido y otras formas de agresión afectan a niños, adolescentes y adultos. Conocer los casos recientes permite tomar conciencia y fortalecer estrategias de prevención y acompañamiento.
Se denomina violencia digital a cualquier forma de agresión, hostigamiento o intimidación que ocurre a través de medios electrónicos o plataformas digitales. Entre los tipos más comunes encontramos:
En los últimos años, diversos casos mediáticos han mostrado el impacto de la violencia digital:
En septiembre de 2024, más de 100 personas atacaron a piedrazos la vivienda de una adolescente en Córdoba, señalada por hacer bullying a una compañera con discapacidad. Este caso resalta cómo el ciberacoso puede escalar a violencia física, afectando no solo a la víctima directa sino también a su entorno familiar y social. infobae
Entre agosto de 2023 y agosto de 2024, se registraron 39.980 casos de ciberbullying en Argentina, incluyendo 109 muertes relacionadas con el acoso en redes sociales. Este dato coloca al país en el cuarto lugar mundial en casos de ciberacoso, destacando la magnitud del problema y la necesidad de intervenciones efectivas. bullyingsinfronteras.blogspot.com
En respuesta al aumento de casos de ciberacoso y difusión no consentida de contenido íntimo, la Ciudad de Buenos Aires implementó un protocolo que deben seguir las escuelas de gestión estatal y privada. Este protocolo busca establecer acciones claras ante situaciones de violencia digital, promoviendo un entorno educativo más seguro y responsable. Buenos Aires Ciudad
Estos casos evidencian la urgencia de abordar la violencia digital desde una perspectiva integral, que incluya educación, prevención y protocolos claros de actuación. Es esencial que instituciones educativas, familias y organismos gubernamentales trabajen conjuntamente para proteger a los usuarios, especialmente a los más vulnerables, en el entorno digital.
La violencia digital puede generar:
La combinación de exposición constante a redes y falta de educación digital hace que los jóvenes sean particularmente vulnerables, aumentando la necesidad de programas de prevención en entornos educativos y comunitarios.
Un estudio realizado por la ONG Plan International, basado en encuestas a 3.500 adolescentes españoles de entre 12 y 21 años, reveló preocupaciones significativas:
Estos datos reflejan el creciente temor entre los jóvenes respecto al uso indebido de sus imágenes y la posibilidad de ser víctimas de acusaciones falsas, lo que subraya la necesidad de una educación digital integral y políticas de protección más robustas.
Para mitigar la violencia digital, se recomienda:
En La Rioja y otras provincias argentinas, estas estrategias pueden adaptarse a la realidad local, incorporando tanto la educación digital como la protección legal y psicológica.
La violencia digital es un fenómeno complejo que afecta a todos los niveles de la sociedad. Los casos recientes en Argentina y las estadísticas internacionales muestran que la prevención, la educación y la acción coordinada de familias, escuelas y organismos de protección son esenciales para proteger a los jóvenes y promover un entorno digital más seguro.
Adoptar políticas y programas educativos de conciencia digital permite que la tecnología sea un espacio de aprendizaje y conexión, y no de agresión o riesgo. La acción temprana y la formación en ciudadanía digital son claves para romper el ciclo de violencia en línea.
Plan International (2025). Así somos. El estado de la adolescencia en España. Disponible en: https://plan-international.es